9.- LA BIBLIA NOS DICE DE DONDE SURGE EL ANTICRISTO II

Una Espantosa y Terrible Bestia
La cuarta bestia espantosa y terrible

"Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo (Los 4 reynos de Grecia), se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos. Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes (Isaías 9:6), pero será quebrantado, aunque no por mano humana Daniel 8:23-25. 
“Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y vi la cuarta bestia, espantosa, terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos grandes dientes de hierro; devoraba y desmenuzaba, pisoteaba las sobras con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que había visto antes de ella; y tenía diez cuernos... (Daniel 7:23). "... Sus piernas de Hierro, ... La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará” (Daniel 2:33, 40).

¿Quién es este reino? Los historiadores aseguran que quien conquistó y subordinó a los generales que heredaron el imperio de Alejandro Magno, fue Roma: "... Y el cuarto reino será fuerte como el hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, así él lo desmenuzará y lo quebrantará todo". (Daniel 2:40).

Seuleco I, Emperador 
“A la muerte de Alejandro, sus generales se repartieron el imperio y poco después Grecia fue convertida en provincia romana” (Diccionario Pequeño Larousse Ilustrado, art. “Grecia”, pág. 1327). “Roma declaró la guerra al emperador Seléucida [Seleuco, el más fuerte de los generales que sucedieron a Alejandro Magno], quien desde Asia Menor se había dirigido a Grecia. Los romanos le obligaron a abandonar Grecia y el Asia Menor [territorio de Lisímaco], le hicieron pagar una fuerte cantidad en concepto de indemnización... Poco después, en 168 a.C. un ultimátum romano impidió a los Seléucidas invadir Egipto [territorio de Tolomeo], país que se convirtió en protectorado romano... Con provincias en tres continentes, Europa, Africa y Asia, la república Romana, antaño oscura, alcanzó entonces la supremacía del mundo antiguo” (Historia Universal y de la Civilización, t. 1, págs. 160-161, E. Hispano Europea).

Jesús, camino a su crucificción
Daniel describe a Roma como “espantosa, terrible y en gran manera fuerte”. La crueldad de este imperio se deja ver en la forma en que trató a Jesucristo, quien sin haber cometido delito alguno, fue herido, golpeado y condenado a la más degradante de las muertes: “Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía. Lo desnudaron y le echaron encima un manto escarlata; pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, se burlaban, diciendo: —¡Salve, rey de los judíos! Le escupían, y tomando la caña lo golpeaban en la cabeza. Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos y lo llevaron para crucificarle” (Mateo 27:27-31).

Año 70, Roma destruye Jerusalen
La inhumana actitud de Roma hacia Jesús y el pueblo de la promesa, perduró mientras existió el imperio. La historia nos dice que los romanos fueron los autores de la terrible masacre de Jerusalén (70 d.C.), la cual dejó un saldo de 1.100.000 hombres muertos (Atlas Ilustrado de Historia Universal, pág. 11, Editorial Libsa). Por otra parte, entre los años 64 y 313 d.C., Nerón, Domiciano, Trajano, Aurelio, Severo, Máximo, Decio, Valeriano, Aureliano y Dioclesiano, se encargaron de decretar las mas fieras persecuciones de las que se tenga conocimiento en contra de los cristianos (Ibid).
Miles de ellos murieron despedazados por los leones en el circo romano y otros miles más desfallecieron en medio de terribles sufrimientos en las máquinas de tortura. Todo esto por que se negaban a reconocer al emperador como dios y rehusaban rendir culto al sol y a los dioses egipcios (Historia Universal, tomo 8, págs. 148-149, Nauta). Era un tiempo en el que la vida tenía poco valor y la intolerancia religiosa cundía en cada rincón del vasto imperio. En el capítulo 2 vimos que la Escritura asegura que la cuarta bestia de Daniel 7 y el dragón del Apocalipsis son símbolos de un mismo reino. Por lo tanto el dragón debe representar también al Imperio Romano. La prueba de que es así, la encontramos en el capítulo 12 de Apocalipsis: “...Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciera. Ella dio a luz un hijo varón, que va a regir a todas las naciones con vara de hierro; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono” (Apocalipsis 12:4-5).

La Mujer de Apocalipsis 12:4
El hijo varón del cual está hablando la profecía es el Señor Jesucristo, quien al nacer fue mandado a matar por el rey Herodes; (Mateo 2:13,14) y posteriormente “arrebatado para Dios y para su trono” (1 Pedro 3:22). El hecho de que Herodes, el rey de Judea, fuera gobernante y representante del Imperio Romano, Confirma que el dragón también es símbolo de este temible imperio (En la obra: El Conflicto de los Siglos, pág. 491). Roma gobernó desde el año 168 a.C. hasta el 476 d.C.

Los 10 Cuernos de la Cuarta Bestia

La profecía indica que la cuarta bestia tenía diez cuernos (vers. 7). ¿Qué significa esto? Dejemos que la Biblia nos lo explique: Los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes...(Daniel 7:8,24).
Sólido Bizantino, relacionado con los Hérulos
Ya sabemos que la palabra reyes se usa en la profecía de la misma manera que nosotros usamos la palabra reinos (Daniel 8:21,22). Por tanto, esto indica que Roma habría de dividirse de la misma manera en que se dividió Grecia. La historia registra que desde el año 378 d.C. varias tribus muchas de las cuales no prosperaron, desaparecieron o se unieron a otras invadieron el Imperio Romano. De éstas, las que más se destacaron fueron las siguientes: (1)Visigodos, (2)Vándalos, (3)Ostrogodos, (4)Lombardos, (5)Francos, (6)Burgundios, (7)Suevos, (8)Anglosajones, (9)Alamanes y (10)Hérulos. Estas diez tribus bárbaras (con ese nombre se las conoce) son el fundamento de las naciones europeas de la actualidad y son los diez cuernos que surgieron de la cuarta bestia.

Los historiadores aseguran que la división del Imperio Romano fue una realidad hacia el año 476 d.C: “Desde el año 476, la historia de las tierras que una vez fueron gobernadas desde Roma se transformó en la historia de los pueblos bárbaros, aunque todavía varias generaciones de romanos y súbditos romanizados conservaron sus costumbres y formas de vida” (Historia Universal, tomo 8, pág.163, Nauta).

Ceremoniales de la Monarquía Visogoda
Es importante resaltar que estas tribus bárbaras en realidad no fueron reinos independientes de Roma, sino que hicieron parte de ella. Esto queda demostrado en el hecho de que los cuernos estaban en la cabeza de la cuarta bestia y no separados de ella. La historia lo confirma: “La extinción del poder romano y el colapso de sus estructuras políticas no significaron el fin de su cultura ni la desaparición de sus formas de vida... Cuando los lazos políticos con Roma se rompieron a causa de las invasiones bárbaras, aquellos territorios recobraron su existencia independiente, pero las antiguas influencias culturales permanecieron en las costumbres y creencias, en las leyes y en las instituciones” (Historia Universal, tomo 9, pág.12, Nauta).

¡Roma sigue viva, pero en forma diferente! Las creencias religiosas, las leyes y las costumbres romanas, fueron aceptadas y asimiladas. El cambio consistió tan sólo en la división del territorio y el incremento en número de sus gobernantes. La división del Imperio Romano fue concretada en el año 476 d.C. ¿Qué habría de suceder después?



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