5.- LA REFORMA PROTESTANTE CREÍA SABER QUIEN ERA EL ANTICRISTO II

Juan Huss 1352 - 1415

En Bohemia del Sur, una ciudad que hoy forma parte de la República Checa, alrededor del año 1372, nació Juan Huss, considerado uno de los reformadores más importantes de la Iglesia Católica. De su vida no se conocen muchos datos, pero se sabe que nació en el seno de un humilde hogar de campesinos y que su padre murió siendo el muy niño, por lo que fue su madre la que se ocupó de su educación. Obtuvo una beca para continuar estudios universitarios, llegando a la ciudad de Praga entre de 1386 y 1390. Su carrera universitaria fue rápida. Incansable investigador se topó con las obras  del pensador inglés, John Wyclif, cuyos libros van  a servir de inspiración y autoridad, el pensamiento de Huss se va a identificar plenamente con los textos de Wyclif.

Wenceslao IV de Luxemburgo
Poco a poco se va convirtiendo en uno de los predicadores más famosos de Praga, su fama lo pone al frente de la Capilla de Belén que reunía, además de personas sencillas, a aristócratas y burgueses de gran influencia, como la Reina Sofía, esposa del soberano checo, Wenceslao IV. Su extraordinaria capacidad de oratoria y los sugestivos argumentos de sus sermones, comenzaron a calar e influir en la manera de pensar de las masas. Existía un abismo entre la actuación real de la Iglesia y la Iglesia ideal de los Apóstoles; la  desilusión comenzó a acentuarse, el estudio de la obra de Wyclif “De la Verdad de las Sagradas Escrituras”, contribuyó a que Huss comprendiera los abusos de la administración eclesiástica, en especial, el negocio con las indulgencias, esto provocó en él una identificación con  el cristianismo primitivo, convirtiéndose el libre examen de las Sagradas Escrituras, en el único criterio de la verdad.
Concilio de Constanza


Huss comenzó a identificarse como seguidor de Jesús y sus Apóstoles. A los creyentes  les exhortaba a la imitación del Maestro. A sus adversarios los llamaban fariseos y saduceos, y al Papa lo consideraba como la encarnación del anticristo.  Para entonces La Iglesia se debatía entre la autoridad de tres Papas que se consideraban cada uno legítimo representante de Dios, esto trajo como consecuencia que muchos Cardenales se rebelaran y se declaran en desobediencia a los papas existentes. Huss es anatematizado por el Papa de Pisa (Juan XXIII), que convoca  el Concilio de Constanza, considerado ilegal, el cual destrona primero al Papa  Juan XXIII  por ilegítimo y acusa a Juan Huss de hereje, quien rechaza la acusación de herejía y exige que se diga la verdad acerca de la enseñanzas de John Wycklif; pero la época de Juan Hus carecía de antecedentes acerca del diálogo como camino hacia la verdad, su intransigencia frente al Concilio de Constanza, le costó la  excomunión y  la sentencia a morir en la hoguera. La posición de Juan Huss no sólo terminó con su vida, también originó en su patria una guerra religiosa protagonizada por sus seguidores.

La insistencia de Huss en la integridad moral, el amor hacia la verdad y la fidelidad a la voz de la conciencia constituye un legado para la época contemporánea. Este singular hombre se destacó en muchos aspectos, pero fueron notables el equilibrio y la valentía que demostró en los últimos momentos de su vida, murió por lo que creyó, fue quemado vivo por pensar diferente, por predicar que las enseñanzas del Nazareno no eran (ni son) practicadas por los Padres de la Iglesia. Se le juzgó injustamente, se le acusó de hereje, no se le permitió defenderse, sus doctrinas fueron catalogadas como ortodoxas, su única “salvación” habría sido retractarse, pero no aceptó, confiaba en el juicio de Jesús, sin testigos falsos y concilios errados. Caminó a la hoguera, lo vistieron de sacerdote y le pusieron un cáliz en la mano, para luego arrancárselo en señal de que se le retiraban sus órdenes sacerdotales. Le cortaron el cabello para borrar la tonsura, haciéndole una cruz en la cabeza, le colocaron una corona de papel decorada con diablillos y lo llevaron a presenciar una pira donde ardían todos sus libros.

El 06 de julio de 1415, Juan Huss fue quemado vivo y sus cenizas lanzadas al río que atraviesa Constanza, el día anterior a su muerte hizo una sentencia profética, cuando unos de sus carceleros le dijo burlándose, mañana comeremos ganso asado, (Huss en checo se traduce por ganzo), éste le contestó -sí mañana mataran al ganso- pero dentro de un siglo vendrá un cisne al que no podrán callar. Efectivamente cien años más tarde apareció Martín Lutero, cuyo símbolo era un cisne y  quien protagonizó la Reforma de la Iglesia que dio origen al protestantismo ¿Sería Lutero la reencarnación de Juan Huss? (Resumen, Maria Coello).


6.- LA REFORMA PROTESTANTE CREÍA SABER QUIEN ERA ANTICRISTO III


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